El Monza Calibre 36 es una reedición con carácter de una de las piezas más singulares en la historia de TAG Heuer. Su caja de 38 mm con forma cojín evoca directamente los diseños de los años setenta, rescatando un ADN de competición que lo vincula al automovilismo clásico. La esfera negra presenta disposición tricompax con contadores de cronógrafo y un segundero pequeño, todo acompañado por numerales árabes aplicados que refuerzan su legibilidad.
En su interior se encuentra el calibre 36, basado en el mítico Zenith El Primero, un movimiento de alta frecuencia (36.000 alternancias/hora) que asegura precisión cronométrica y una historia compartida con los cronógrafos más legendarios. Montado sobre correa de cuero perforado estilo racing, este Monza celebra la conexión entre TAG Heuer y el automovilismo, combinando nostalgia vintage con rendimiento mecánico de primer nivel.