El Rolex Submariner es, por derecho propio, el reloj de buceo más célebre de todos los tiempos y un referente imperecedero dentro del diseño industrial moderno desde su debut en 1953. La introducción de las variantes bitono —denominadas formalmente por la manufactura como Rolesor amarillo— demostró la capacidad de Rolex para elevar un robusto reloj de herramientas hacia el olimpo de la alta joyería y el lujo aspiracional. Entre estas ejecuciones, la icónica combinación de esfera y bisel azul brillante, cariñosamente apodada "Bluesy" por la comunidad de coleccionistas a nivel mundial, se ha convertido en una pieza de culto absoluta gracias a su imponente presencia visual, su audacia cromática y su inconfundible estética de alta gama.
Construido sobre una sólida caja que combina de manera magistral el acero inoxidable Oystersteel con el oro amarillo de 18 quilates, el reloj resalta por su bisel giratorio unidireccional con un inserto azul profundo cuyas graduaciones grabadas están recubiertas de oro. Su electrizante esfera azul con acabado sunray genera reflejos cautivadores con los cambios de luz, ofreciendo un contraste perfecto frente a los marcadores de hora aplicados y las agujas tipo Mercedes. En su interior late el celebérrimo calibre automático 3135 de manufactura, un movimiento de arquitectura robusta reconocido por su legendaria estabilidad y precisión cronométrica. Complementado con el brazalete Oyster bitono dotado del cierre de seguridad Oysterlock, representa la unión definitiva entre el rendimiento submarino profesional y la distinción aristocrática.