La primera generación del Planet Ocean logró algo que pocas líneas modernas de Omega han conseguido con tanta naturalidad. Tomó el ADN del Seamaster clásico y lo reinterpretó con una presencia mucho más técnica, agresiva y contemporánea, pero sin perder elegancia. Este 42 mm mantiene probablemente la proporción más equilibrada de toda la familia Planet Ocean, especialmente en muñeca diaria.
La combinación de esfera negra mate, detalles naranjos y correa de caucho le entrega un carácter deportivo muy marcado, aunque todavía suficientemente sobrio para uso cotidiano. Además, el calibre Co-Axial de esta generación representa uno de los momentos más importantes de transición técnica para Omega, cuando la marca comenzó a consolidar una identidad mecánica propia frente al resto de la industria suiza. Es un diver moderno, serio y extremadamente bien ejecutado, con una personalidad mucho más refinada de lo que sugieren sus especificaciones de herramienta profesional.