Montblanc rindió un magistral homenaje al extraordinario legado de la manufactura Minerva y al espíritu de la exploración alpina clásica al concebir este sobrio y magnético modelo de su colección 1858. Esta atractiva pieza destaca por portar un diseño de alta legibilidad inspirado en los cronómetros militares de las décadas de 1920 y 1930, donde los tonos tostados de su luminiscencia contrastan de forma exquisita sobre una esfera negra mate pura y desprovista de fechador para respetar el purismo histórico. Es un modelo de una versatilidad y elegancia neo-vintage superlativas sumamente valorado por entusiastas que buscan un reloj de diario robusto, caracterizado por su limpia lectura de dos agujas catedralicias y una caja satinada de líneas tradiciones de gran presencia en la muñeca.
La equilibrada caja de 40 mm está esculpida en acero inoxidable de primera calidad exhibiendo superficies cepilladas que ocultan eficazmente las marcas de uso, rematada por un bisel liso pulido y asas delgadas con cantos biselados que realzan su fluidez. Su magnética esfera aloja una minutería perimetral estilo vía de tren y manecillas facetadas tratadas con Super-LumiNova de aspecto antiguo que le otorga una visibilidad excepcional en la oscuridad. En su corazón técnico late el movimiento automático de manufactura suiza calibre MB 24.15 (base Sellita SW200-1), una arquitectura mecánica de gran fiabilidad que late a una frecuencia de 4 Hz y asegura un comportamiento dinámico óptimo en el uso cotidiano. Todo el conjunto se acopla a una cómoda correa de cuero nobuk negro provista de una hebilla clásica de acero inoxidable.