El IWC Portofino con calibre de ocho días es la definición de elegancia relajada. Su caja de 45 mm en acero inoxidable alberga una esfera azul intensa con acabado rayos de sol, en la que conviven armónicamente el indicador de reserva de marcha, el pequeño segundero y la ventana de fecha. La disposición equilibrada recuerda que el Portofino fue concebido como un reloj clásico con proporciones generosas, pero con la sobriedad que caracteriza a la maison de Schaffhausen.
En su interior late el calibre de manufactura 59210, de cuerda manual, con una impresionante autonomía de 192 horas. La correa de piel azul Santoni refuerza el conjunto monocromático, aportando refinamiento y coherencia estética. Es un reloj que trasciende las modas pasajeras, combinando la tradición de los relojes de vestir con una mecánica moderna y fiable. Una pieza pensada para quienes aprecian la discreción y el savoir-faire relojero de IWC.