El Frederique Constant Smartwatch representa uno de los primeros intentos exitosos de unir la relojería clásica suiza con la tecnología inteligente. En lugar de una pantalla digital, su estética conserva el encanto tradicional con una esfera azul profunda, agujas e índices aplicados en tono oro rosa y caja chapada, logrando una fusión entre elegancia y conectividad moderna.
Este modelo integra el movimiento FC-282, un calibre híbrido que combina cuarzo de alta precisión con funciones inteligentes como monitoreo de actividad, seguimiento del sueño y notificaciones básicas, todo gestionado mediante la aplicación MMT-365. Su autonomía de más de dos años y la resistencia al agua de 50 metros lo convierten en un smartwatch discreto, pensado para quienes valoran la estética relojera tradicional sin renunciar a la utilidad contemporánea.