El Slimline Quartz con esfera blanca reafirma la apuesta de Frédérique Constant por la relojería clásica y minimalista. Su caja de acero inoxidable de 37 mm mantiene un perfil delgado y elegante, pensado para ser un reloj de vestir discreto y sofisticado. La esfera, con números romanos negros y un diseño limpio sin segundero, transmite una estética atemporal en la que la sobriedad es la protagonista.
Gracias a su movimiento de cuarzo suizo FC-200, ofrece precisión y practicidad, ideal para quienes buscan un reloj refinado con bajo mantenimiento. La correa de cuero negro con textura de aligátor completa el conjunto, reforzando su carácter formal. Este Slimline es un reloj que no busca llamar la atención, sino acompañar con elegancia serena y clásica.