El Horological Smartwatch de Frédérique Constant fue uno de los primeros intentos serios de unir la estética clásica de la relojería suiza con la funcionalidad conectada de los dispositivos inteligentes. A primera vista, parece un reloj tradicional con caja de acero de 42 mm y esfera blanca con numerales romanos, pero en su interior late un movimiento de cuarzo con módulo inteligente desarrollado en Suiza. Conectado vía Bluetooth al smartphone, permite llevar un seguimiento de actividad física, monitorizar el sueño y recibir alertas discretas, todo sin renunciar a la apariencia de un reloj de vestir.
La gran ventaja de este modelo frente a los smartwatches convencionales es su autonomía: gracias a la tecnología MotionX, ofrece hasta dos años de batería. Montado en una correa de cuero, combina comodidad y sofisticación. El Horological Smartwatch de Frédérique Constant marcó un hito como pionero de la categoría híbrida, anticipando una tendencia que otras marcas suizas seguirían más tarde.