El Cartier Santos 100XL marcó un hito en la reinterpretación de un ícono. Lanzado en 2004, celebraba el centenario del primer reloj de pulsera creado por Cartier para Alberto Santos-Dumont, y lo hacía con una versión de dimensiones más modernas. La caja de acero inoxidable de 41 mm se por su bisel recubierto en negro, fijado con los característicos tornillos visibles que refuerzan la identidad industrial de la pieza. La esfera blanca con numerales romanos sobredimensionados es un guiño directo al ADN clásico de Cartier, contrastando con el aire contemporáneo de la caja.
Este modelo combina líneas elegantes con una presencia robusta, lo que lo convierte en un reloj versátil, tanto en entornos formales como informales. En su interior late un movimiento automático suizo confiable, visible en algunos ejemplares con fondo abierto, y protegido por una construcción sólida. La correa de caucho negro aporta comodidad y resalta su espíritu más deportivo. Un Santos que mantiene su linaje histórico, pero con una personalidad contundente y acorde al siglo XXI.